25.1.11

BOOGIE NIGHTS o lo divertido que puede resultar el porno.

TÍTULO ORIGINAL: Boogie Nights
AÑO: 1997
DURACIÓN: 156 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Paul Thomas Anderson
GUIÓN: Paul Thomas Anderson
MÚSICA: Michael Penn
FOTOGRAFÍA: Lloyd Levin
REPARTO : Mark Wahlberg, Julianne Moore, Burt Reynolds, Don Cheadle, John C. Reilly, William H. Macy, Heather Graham, Luis Guzmán, Nicole Ari Parker, Thomas Jane, Samson Barkhordarian, Nina Hartley, Robert Ridgely, Greg Lauren, Philip Seymour Hoffman, Melora Walters, Philip Baker Hall, Alfred Molina
PRODUCTORA: New Line Cinema
GÉNERO: Drama. Comedia.


Otro de los realizadores que siempre han  deleitado a un servidor por su exquisita visión del séptimo arte es el señor Paul Thomas Anderson, que como Scorsese o Eastwood es quiza de los pocos directores en activo más interesantes en la actualidad. Por tal motivo el que esto escribe puede considerar a Thomas Anderson como un verdadero autor, no por nada su filmografía por muy corta que sea nos refleja las inquietudes intimistas del realizador para exponer de manera magistral la naturaleza del ser humano.

Es por eso que dichas inquietudes quedan reflejadas en el trabajo que para su servilleta es tal vez el mejor en su filmografía, puesto que aunque Boogie Nights (que significaría algo como noches de baile) nos cuenta sobre uno de los temas más satanizados por la sociedad y la misma industria hollywoodense, “el porno” a final de cuentas el director norteamericano no se queda en la mera exposición visual del mismo si no que este explora, escudriña en los aspectos sociales, culturales y plásticos que hicieron de la industria del porno en los años setentas toda una revolución a nivel social y por que  no también económica, claro con la llegada de nuevas tecnologías como el video.

La cinta abre con una soberbia toma en donde Thomas Anderson utiliza un paneo con pedestal solo para mostrarnos de forma magistral un enorme anuncio en luces neón que nos indica el nombre de un club de baile y a su vez revelarnos el titulo del film, para después llevar de la mano al presente y sumergirlo en la alocada vida nocturna del sur de California.

En uno de los tantos clubes de baile conocemos a Jack Horner (Burt Reynolds) quien se encuentra sentado en una mesa del lugar, este hombre habla con una mujer llamada Amber (Julian Moore), en determinado momento el hombre vislumbra a un joven a los lejos y le parece atractivo por lo que decide buscarlo hasta el área de cocinas.

En ese sitio Jack le pregunta al joven cual es su nombre y éste contesta: Eddie (Mark Wahlberg) el cual antes de cualquier otro asunto le pregunta a Jack que si quiere ver su pene o quiere que se masturbe, que cobra diez dólares solo por permitir ver y quince por lo “otro”. El hombre le dice a Eddie que le muestre su paquete y cuando el joven lo hace, Jack (Reynolds) queda sorprendido (pues aunque no se nos muestra el miembro viril del hombre se infiere que es de gran tamaño), acto seguido Jack le comenta a Eddie que es director de películas porno, por lo que le propone trabaje con el pues ha visto en el grandes aptitudes (30 centímetros de carne, jajajaja).

El jovenzuelo le comenta a Jack (Reynolds) que lo va a pensar, horas después Eddie llega a su casa sin embargo vuelve a tener un altercado con su madre, la cual siempre le dice que es un inútil, un bueno para nada, por lo que descubrimos después que el muchacho nunca se ha sentido querido en su hogar ya que cuenta con una madre castrante y un padre sumiso el cual nunca lo apoya cuando la mujer lo reprende, por tal motivo el joven decide escapar de su casa para siempre e ir junto a Jack para emprender su nueva vida como actor porno.

Es asi como Eddie (Wahlberg) comienza su vertiginosa carrera como action man del mete saca (jajaja), por lo que decide cambiar su nombre a Dirk Diggler algo más apropiado para este tipo de producciones (jajaja) para a su vez dejar para siempre al tímido e inseguro Eddie, asi mismo se estrenara con la guapa y madura actriz porno Amber Waves (Julian Moore) quien es una diva en la industria y es la consentida de Jack (Reynolds).

Contar más sobre la trama sería echar a perder la sorpresa, solo puedo acotar que Dirk Diggler se convertirá en un icono de la industria, por lo que el tándem Horner-Diggler  será el mayor artífice de la industria, sin embargo cabe hacer mención que esto también significará el ascenso y descenso a los infiernos existenciales de una estrella, ya que las envidias, las drogas, el amor, el sexo, los cambios sociales y tecnológicos, harán que el hombre que forjara su futuro a través de su enorme miembro viril se de cuenta que follar y ganar millones de dólares no lo es todo en la vida.

Es con esta premisa que el mismo Thomas Anderson escribe y dirige uno de los trabajos más emotivos, sinceros y mordaces que su servidor haya visto sobre la exploración de la farándula Hollywoodense y como esta afecta a los individuos que en ella se alojan,  incluso se podrían encontrar paralelismos con el Toro Salvaje (1980) de Scorsese, claro sin ser tan sórdido y pesimista como la obra del director de descendencia italiana, ya que de alguna forma el Dirk Diggler que interpreta de manera eficaz Mark Wahlberg contiene las carencias afectivas y la busqueda de reconocimiento que también anhelaba el Jake la Motta del portentoso Robert De Niro.

Por lo que podemos descubrir como el individuo (Dick Diggler) va perdiendo su identidad para convertirse solo en un trozo de carne manejable al antojo de las grandes masas de consumidores que piden más y más de este para saciar también sus carencias, por lo que se podría considerar la relación que existe de estrella-fan como una total codependencia.

Por otra parte la galería de exóticos personajes que nos presenta el film es de suma importancia para sostener esta inteligente historia, la cual también usa el humor más negro para pitorrearse y a su vez hacer reflexionar al respetable sobre lo que nos estan contando. No es casualidad que los personajes (todos ellos disfuncionales y marginados por cierto) ejerzan el rol de la familia que Dirk (Wahlberg) nunca tuvo, desde el paternal Jack (Reynols), pasando por la madre amorosa que representa  Amber (una sensacional Julian Moore) a la cual folla y ama a su vez, por lo que la relación es muy Freudiana.

Y es que la cinta de Thomas Anderson es también una especie de homenaje al cine en general, pasando por el explotation más cutre, basta con recordar las jocosas escenas donde Diggler (Wahlberg) y su compinche de aventuras, Reed Rotchchild (un genial John C. Reilly) tienen la magnifica idea de grabar una porno con un argumento que emula a las cintas de Bond, por lo que las intrigas y las escenas de acción ostentarán ser parte neurálgico de dichos titulos, pero obviamente la manufactura de estas solo hará que el presente se cague de risa por su mala ejecución, jajaja.

Incluso el que esto escribe pudo encontrar un guiño a otro gran incomprendido del cine, Ed Wood, pues el trabajo que realiza Jack Horner (Burt Reynols) es muy similar al que hacia el mencionado con anterioridad, ya que se nos muestra a un director comprometido con su trabajo, el cual cree que esta haciendo un cine propositivo (aunque de porno se trate) pues aunque usted no lo crea el personaje que interpreta Reynolds tiene aspiraciones artísticas (jajaja) solo que los medios con los que cuenta o simplemente por  incapacidad o inocencia, llámenlo como quieran, Horner no logra plasmar sus exaltaciones de la forma más adecuada.

Por tal motivo se puede considerar a Boogie Nights como una franca historia de compañerismo y de redención, pero sobre todo es una carta de amor a la cinematografía por parte de su realizador, aunque curiosamente este encuentre en el porno la vía para hacerlo y es que aunque la industria del famoso "mete saca" nunca llegue a considerarse como un arte, la cinta si nos muestra toda la planificación y trabajo que había detrás de cada nuevo título del aclamado director Jack Horner, el cual es igual al que se hace para realizar filmes comunes y corrientes, sin embargo con la llegada de los años ochentas y la entrada del video todo cambio.

Y aquí es donde encontramos otro gran acierto en la obra del director norteamericano, ya que la cinematografía empleada en el film es soberbia, pues Thomas Anderson nos sumerge en el mundo del cine gracias a sus encuadres, la fotografía, la composición, el ritmo, las atmósferas, la musica, la dirección de actores, todos los elementos que utiliza el realizador logran llevarnos a la maravillosa epoca de los años setentas y principios de los ochentas.

Asi que no se pierdan Boogie Nights pues es un film que emociona, que divierte, que te llega a lo más profundo del ser y por si fuera poco cuenta con un reparto multiestelar que además de los protagónicos incluye a gente como Don Cheadle, William H. Macy, Tomas Jane, Heather Graham, Phillip Seymor Hoffman y Alfred Molina, personajes que engrandan la obra de un verdadero cineasta, el señor Paul Thomas Anderson.

publicado por: Jorge Jiménez

0 cinefilos han comentado:

Publicar un comentario