25.1.11

BOOGIE NIGHTS o lo divertido que puede resultar el porno.

TÍTULO ORIGINAL: Boogie Nights
AÑO: 1997
DURACIÓN: 156 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Paul Thomas Anderson
GUIÓN: Paul Thomas Anderson
MÚSICA: Michael Penn
FOTOGRAFÍA: Lloyd Levin
REPARTO : Mark Wahlberg, Julianne Moore, Burt Reynolds, Don Cheadle, John C. Reilly, William H. Macy, Heather Graham, Luis Guzmán, Nicole Ari Parker, Thomas Jane, Samson Barkhordarian, Nina Hartley, Robert Ridgely, Greg Lauren, Philip Seymour Hoffman, Melora Walters, Philip Baker Hall, Alfred Molina
PRODUCTORA: New Line Cinema
GÉNERO: Drama. Comedia.


Otro de los realizadores que siempre han  deleitado a un servidor por su exquisita visión del séptimo arte es el señor Paul Thomas Anderson, que como Scorsese o Eastwood es quiza de los pocos directores en activo más interesantes en la actualidad. Por tal motivo el que esto escribe puede considerar a Thomas Anderson como un verdadero autor, no por nada su filmografía por muy corta que sea nos refleja las inquietudes intimistas del realizador para exponer de manera magistral la naturaleza del ser humano.

Es por eso que dichas inquietudes quedan reflejadas en el trabajo que para su servilleta es tal vez el mejor en su filmografía, puesto que aunque Boogie Nights (que significaría algo como noches de baile) nos cuenta sobre uno de los temas más satanizados por la sociedad y la misma industria hollywoodense, “el porno” a final de cuentas el director norteamericano no se queda en la mera exposición visual del mismo si no que este explora, escudriña en los aspectos sociales, culturales y plásticos que hicieron de la industria del porno en los años setentas toda una revolución a nivel social y por que  no también económica, claro con la llegada de nuevas tecnologías como el video.

La cinta abre con una soberbia toma en donde Thomas Anderson utiliza un paneo con pedestal solo para mostrarnos de forma magistral un enorme anuncio en luces neón que nos indica el nombre de un club de baile y a su vez revelarnos el titulo del film, para después llevar de la mano al presente y sumergirlo en la alocada vida nocturna del sur de California.

En uno de los tantos clubes de baile conocemos a Jack Horner (Burt Reynolds) quien se encuentra sentado en una mesa del lugar, este hombre habla con una mujer llamada Amber (Julian Moore), en determinado momento el hombre vislumbra a un joven a los lejos y le parece atractivo por lo que decide buscarlo hasta el área de cocinas.

En ese sitio Jack le pregunta al joven cual es su nombre y éste contesta: Eddie (Mark Wahlberg) el cual antes de cualquier otro asunto le pregunta a Jack que si quiere ver su pene o quiere que se masturbe, que cobra diez dólares solo por permitir ver y quince por lo “otro”. El hombre le dice a Eddie que le muestre su paquete y cuando el joven lo hace, Jack (Reynolds) queda sorprendido (pues aunque no se nos muestra el miembro viril del hombre se infiere que es de gran tamaño), acto seguido Jack le comenta a Eddie que es director de películas porno, por lo que le propone trabaje con el pues ha visto en el grandes aptitudes (30 centímetros de carne, jajajaja).

El jovenzuelo le comenta a Jack (Reynolds) que lo va a pensar, horas después Eddie llega a su casa sin embargo vuelve a tener un altercado con su madre, la cual siempre le dice que es un inútil, un bueno para nada, por lo que descubrimos después que el muchacho nunca se ha sentido querido en su hogar ya que cuenta con una madre castrante y un padre sumiso el cual nunca lo apoya cuando la mujer lo reprende, por tal motivo el joven decide escapar de su casa para siempre e ir junto a Jack para emprender su nueva vida como actor porno.

Es asi como Eddie (Wahlberg) comienza su vertiginosa carrera como action man del mete saca (jajaja), por lo que decide cambiar su nombre a Dirk Diggler algo más apropiado para este tipo de producciones (jajaja) para a su vez dejar para siempre al tímido e inseguro Eddie, asi mismo se estrenara con la guapa y madura actriz porno Amber Waves (Julian Moore) quien es una diva en la industria y es la consentida de Jack (Reynolds).

Contar más sobre la trama sería echar a perder la sorpresa, solo puedo acotar que Dirk Diggler se convertirá en un icono de la industria, por lo que el tándem Horner-Diggler  será el mayor artífice de la industria, sin embargo cabe hacer mención que esto también significará el ascenso y descenso a los infiernos existenciales de una estrella, ya que las envidias, las drogas, el amor, el sexo, los cambios sociales y tecnológicos, harán que el hombre que forjara su futuro a través de su enorme miembro viril se de cuenta que follar y ganar millones de dólares no lo es todo en la vida.

Es con esta premisa que el mismo Thomas Anderson escribe y dirige uno de los trabajos más emotivos, sinceros y mordaces que su servidor haya visto sobre la exploración de la farándula Hollywoodense y como esta afecta a los individuos que en ella se alojan,  incluso se podrían encontrar paralelismos con el Toro Salvaje (1980) de Scorsese, claro sin ser tan sórdido y pesimista como la obra del director de descendencia italiana, ya que de alguna forma el Dirk Diggler que interpreta de manera eficaz Mark Wahlberg contiene las carencias afectivas y la busqueda de reconocimiento que también anhelaba el Jake la Motta del portentoso Robert De Niro.

Por lo que podemos descubrir como el individuo (Dick Diggler) va perdiendo su identidad para convertirse solo en un trozo de carne manejable al antojo de las grandes masas de consumidores que piden más y más de este para saciar también sus carencias, por lo que se podría considerar la relación que existe de estrella-fan como una total codependencia.

Por otra parte la galería de exóticos personajes que nos presenta el film es de suma importancia para sostener esta inteligente historia, la cual también usa el humor más negro para pitorrearse y a su vez hacer reflexionar al respetable sobre lo que nos estan contando. No es casualidad que los personajes (todos ellos disfuncionales y marginados por cierto) ejerzan el rol de la familia que Dirk (Wahlberg) nunca tuvo, desde el paternal Jack (Reynols), pasando por la madre amorosa que representa  Amber (una sensacional Julian Moore) a la cual folla y ama a su vez, por lo que la relación es muy Freudiana.

Y es que la cinta de Thomas Anderson es también una especie de homenaje al cine en general, pasando por el explotation más cutre, basta con recordar las jocosas escenas donde Diggler (Wahlberg) y su compinche de aventuras, Reed Rotchchild (un genial John C. Reilly) tienen la magnifica idea de grabar una porno con un argumento que emula a las cintas de Bond, por lo que las intrigas y las escenas de acción ostentarán ser parte neurálgico de dichos titulos, pero obviamente la manufactura de estas solo hará que el presente se cague de risa por su mala ejecución, jajaja.

Incluso el que esto escribe pudo encontrar un guiño a otro gran incomprendido del cine, Ed Wood, pues el trabajo que realiza Jack Horner (Burt Reynols) es muy similar al que hacia el mencionado con anterioridad, ya que se nos muestra a un director comprometido con su trabajo, el cual cree que esta haciendo un cine propositivo (aunque de porno se trate) pues aunque usted no lo crea el personaje que interpreta Reynolds tiene aspiraciones artísticas (jajaja) solo que los medios con los que cuenta o simplemente por  incapacidad o inocencia, llámenlo como quieran, Horner no logra plasmar sus exaltaciones de la forma más adecuada.

Por tal motivo se puede considerar a Boogie Nights como una franca historia de compañerismo y de redención, pero sobre todo es una carta de amor a la cinematografía por parte de su realizador, aunque curiosamente este encuentre en el porno la vía para hacerlo y es que aunque la industria del famoso "mete saca" nunca llegue a considerarse como un arte, la cinta si nos muestra toda la planificación y trabajo que había detrás de cada nuevo título del aclamado director Jack Horner, el cual es igual al que se hace para realizar filmes comunes y corrientes, sin embargo con la llegada de los años ochentas y la entrada del video todo cambio.

Y aquí es donde encontramos otro gran acierto en la obra del director norteamericano, ya que la cinematografía empleada en el film es soberbia, pues Thomas Anderson nos sumerge en el mundo del cine gracias a sus encuadres, la fotografía, la composición, el ritmo, las atmósferas, la musica, la dirección de actores, todos los elementos que utiliza el realizador logran llevarnos a la maravillosa epoca de los años setentas y principios de los ochentas.

Asi que no se pierdan Boogie Nights pues es un film que emociona, que divierte, que te llega a lo más profundo del ser y por si fuera poco cuenta con un reparto multiestelar que además de los protagónicos incluye a gente como Don Cheadle, William H. Macy, Tomas Jane, Heather Graham, Phillip Seymor Hoffman y Alfred Molina, personajes que engrandan la obra de un verdadero cineasta, el señor Paul Thomas Anderson.

publicado por: Jorge Jiménez

30.12.10

El gran Clint Eastwood es HARRY EL SUCIO.

TÍTULO ORIGINAL: Dirty Harry
AÑO: 1971
DURACIÓN: 102 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Don Siegel
GUIÓN: Harry Julian Fink, R.M. Fink, Dean Reisner (Historia: Harry Julian Fink & R.M. Fink)
MÚSICA: Lalo Schifrin
FOTOGRAFÍA:  Bruce Surtees
REPARTO: Clint Eastwood, Harry Guardino, Reni Santoni, John Vernon, Andy Robinson, John Larch
PRODUCTORA: Warner Bros presenta una producción Malpaso Company
GÉNERO: Thriller. Acción.




“Se lo que estas pensando, tal vez hizo cinco o seis tiros. Pero te pregunto ¿te sientes con suerte?, tengo una mágnum .44 el arma más potente que existe y podría volarte los sesos con ella”

“Ahora vuelvo a preguntarte ¿te sientes con suerte maldito?”  ¡pum!
-Harry Callahan (Eastwood)


Para cerrar este primer ciclo de verdaderos héroes de acción, qué mejor recordar un verdadero clásico del género, el cual por cierto es un punto de inflexión para el cine pues sin el Harry Callahan de Eastwood, jamás hubieran existido los Norris, los Bronson, los John McClane y  mucho menos el Marion Cobretti  de Stallone, personajes arquetípicos que intentaron copiar hasta la saciedad las motivaciones del inspector más chingón de la ciudad de San Francisco, pero que quedaron lejos de igualar los resultados ideológicos y plásticos de la genial dupla conformada por Eastwood y Siegel. Por cierto el último gran héroe de acción desde mi humilde punto de vista sería Jack Bauer, habiendo dicho esto, comenzamos.

La historia comienza mostrándonos como un tipo que se encuentra en una azotea de un edificio dispara y asesina a una mujer que se hallaba nadando en el penthouse de su  inmueble, horas después el inspector Callahan (Eastwood) junto con el departamento de policía investigan la escena del crimen descubriendo una nota que dejó el asesino, el cual firma como el Escorpión (Andrew Robinson).

El hecho es que Harry descubre que el móvil del crimen consiste en extorsionar a las autoridades de la ciudad de San Francisco por parte del delincuente, puesto que en la nota el asesino  menciona que si no le depositan cien mil dólares en el transcurso de las siguientes veinticuatro horas seguirá matando gente al azar.

Más tarde Harry es citado por el Alcalde (John Vernon) para que le explique los avances de la investigación, empero como Callahan tiene un historial no muy bueno por ser bastante rudo con los malhechores, el funcionario público le cuestiona al detective en forma de reproche que ha estado haciendo, para que instantes después descubramos como nuestro protagonista, en un acto de socarronería le contesta al Alcalde que ha estado sentado las últimas tres horas esperando que lo reciba (jajaja, Callahan eres un cabrón).

Motivo por el cual el jefe de Callahan (John Larch)trata de reprenderlo recordándole que esta hablando con el Alcalde, sin embargo a Harry  le importa un cojón y muestra una sonrisa burlona (de esas que solo el grandioso Clint sabe hacer, genial). El hecho es que Harry es encomendado para encontrar al desquiciado sujeto que amenaza con matar a su siguiente víctima si no se cumplen sus exigencias, por lo que le asignan un compañero a nuestro héroe (el ultimo que tuvo murió, por eso nadie quiere trabajar con Harry el Sucio pues sus compañeros siempre mueren, jajajaja) esto con el fin de que la investigación sea más solvente.

Es por este motivo que Harry y Chico González (Reni Santoni) emprenden la búsqueda del asesino recorriendo los barrios más peligrosos de San Francisco, como burdeles de quinta, tiendas de sexo y bares donde el alcohol y la droga circulan cual dulces en navidad. Asi mismo el departamento de policía también pone en marcha un operativo que consiste en vigilar azoteas para atrapar al Escorpión.

En determinado momento de la trama los inspectores logran dar con Escorpión (Robinson) sin embargo y aunque frustran el siguiente atentado, Callahan no puede evitar que el malhechor escape, por lo que este ahora más encabronado que nunca, hace llegar al día siguiente otra carta al departamento de policia para avisarles que ha secuestrado a una chica y que ahora deben pagarle doscientos mil dólares si no jamás les dirá el paradero de la mujer, la cual por cierto esta cautiva y con poco oxigeno.

Por tal motivo Callahan (Eastwood) emprende una carrera contra el tiempo para dar con el Escorpión, en dicha búsqueda logra dar con el asesino, más sin embargo este último cuando es abatido por nuestro héroe no suelta ni una sola palabra con todo y que Harry usa sus técnicas más salvajes para hacerlo hablar.

Cabe hacer mención que esta escena fue un punto fundamental  para que la cinta de Siegel fuera criticada ferozmente por diversas asociaciones de censores, pues se puede ver como el personaje encarnado por Eastwood cuando le ha disparado en la pierna al maleante (el cual corría para escapar)  después lo tortura  pisandole la herida para hacerlo confesar, mientras el villano pide clemencia gritando que lo arreste, que quiere un abogado. De verdad la escena esta tan bien hecha por la intención y la técnica con que se grabo (con esa gran panorámica y ese soberbio dolly out que enmarca a los protagonistas)  que aun ahora se percibe brutal.

Desgraciadamente el arresto del inspector Callahan no surte el efecto deseado, ya que cuando logran dar con la mujer ésta se encuentra muerta, además de que en el operativo Chico (Santoni) el compañero de Harry ha salido mal herido, por lo que decide retirarse de la fuerza policiaca.

Por si fuera poco el fiscal de distrito le manda hablar a nuestro protagonista para reprenderlo, esto por los métodos que uso para cometer el arresto, pero lo más risible del asunto es que el fiscal también  le comunica a Callahan que el Escorpión saldrá libre pues no hay ninguna prueba contundente que lo incrimine, con todo y que se encontró el arma homicida y rasgos de que la victima fue violada, por tal motivo Harry se encabrona ante tanta impunidad y manda a la mierda a sus superiores, no sin antes decirle que la ley esta mal. Tal parece que las autoridades de San Francisco trabajan y razonan con el culo, como pasa aqui en  México (jajaja).

Después de estos acontecimientos Harry se tomará las cosas personales y perseguirá al delincuente por su cuenta para finalmente aplicar la única ley que solo el detective Callahan sabe aplicar, la suya. Con este argumento el tándem Eastwood-Siegel logran entregar una excelente, única y brutal cinta policíaca, la cual como comentaba fue fuertemente criticada por su discurso ideológico, pues se consideraba que los métodos que utilizaba el héroe eran hasta cierto punto anárquicos e impositivos.

Por otra parte la comunidad afro americana también se sintió aludida, pues aquí los negros son retratados como delincuentes (por ejemplo la estupenda secuencia del banco en donde Clint se despacha a un grupo de ladrones es prueba fehaciente de esto), sin embargo es comprensible si tomamos en cuenta el momento histórico por el que pasaba el país, pues la guerra de Vietnam estaba por terminar y el sentimiento de derrota e inseguridad invadía a la comunidad norteamericana, motivo para que los héroes de cine se convirtieran en ese soporte emocional que tanto necesitaba la sociedad, como es el caso de Harry el Sucio.

Asi mismo es de verdadera importancia descubrir que nuestro héroe cuenta con matices que lo llenan de humanidad, siendo el más evidente la ambigüedad de su moral, pues aunque Harry Callahan lucha por conservar el bien común no dudará en aplicar métodos nada ortodoxos para mantener la ley, dicho de otra forma el personaje que interpreta Eastwood o lo odias o lo amas, no hay puntos medios.

Evidentemente la antitesis de Callahan es de suma importancia, ya que asi como el detective representa la ley, el Escorpión (interpretado de manera soberbia por Andrew Robinson, quien por cierto me recordó un poco al Alex de Malcom McDowell) simboliza la pudedumbre de la descomposición social, pues son evidentes que las motivaciones de este son meramente económicas, más sin embargo detrás de este se esconden aspectos más lúgubres y más perversos, por ende cien por ciento humanos como es el placer de provocar  dolor, ya sea aplicándolo a terceros o asi mismo como queda constatado en otra genial escena de brutalidad visual, en donde el personaje de Andrew Robinson le paga a otro hombre para que lo golpee hasta más no poder y asi poder echarle la culpa a Callahan por hostigamiento. Motivo también para que el Escorpión componga uno de los villanos más grotescos y perversos de la cine.

Por otra parte puedo acotar que Siegel vuelve a realizar un gran trabajo detrás de cámaras (no por nada fue un gran maestro para Eastwood) ya que el realizador sabe como mantener la atención del espectador, pues balancea su cinta con la justa dosis de suspense, acción y pequeñas cantidades de humor negro, las cuales son entregadas por el buenazo de Clint, si no basta con recordar la escena donde el protagonista tiene que rescatar a un suicida que esta apunto de arrojarse de un edificio, ésta hace que el respetable se parta de la risa por los diálogos tan ácidos e ingeniosos que escupe el detective Callahan.

Asi mismo Siegel conoce su oficio y sabe dotar de ritmo el film, gracias también a un estupendo manejo de la cámara, una interesante fotografía y una puesta en escena solvente. Y como no, la aplicación de la violencia como recurso narrativo e ideológico, pues al menos en Harry el Sucio se puede palpar que el discurso moral es muy parecido a lo que Sam Peckinpah quería decir en la mayoría de sus trabajos, la violencia es a final de cuentas el último recurso que tiene el hombre para encontrar el orden en una sociedad civilizada (¡esta carbón! ¿no?).

Como podrá inferir el respetable la actuación de Eastwood fue parte fundamental para que la cinta tuviera gran éxito comercial, pues aunque el público ya identificaba al buenazo de Clint por los Westerns que había hecho con Sergio Leone y el propio Don Siegel, no sería hasta Harry el Sucio que el actor norteamericano se volvería una superestrella, lo que provocaría más adelante que el propio actor incursionará también en la dirección, como sucedió con su excelente opera prima Obsesión Mortal (1971), además de que Eastwood se volvería el modelo a seguir dentro del género de acción.

Para finalizar no me queda más que recomendar el visionado de Harry el Sucio (por cierto asi le llaman a Callahan por que es el único que se encarga de los trabajos más sucios que otros detectives no quieren hacer) pues resulta estimulante aun en nuestros tiempos, poder ver una cinta que no pierde su frescura tanto visual como intelectiva ya que la cinta de Siegel no trata de tomarle el pelo al espectador y nos presentó a un verdadero pateador de culos encarnado de manera magistral por Clint Eastwood, jajaja.

Solo me queda esperar  una nueva edición de lujo ahora que la cinta esta apunto de cumplir cuarenta años desde su gestión (ojala la Warner se ponga chula.)

publicado por: Jorge Jiménez
p.d. si quieres saber más sobre el ciclo de cine de acción no olvides visitar http://www.elrincondeharrison.blogspot.com/

21.12.10

CINE DE CULTO: VAMPYR

TÍTULO ORIGINAL: Vampyr - Der Traum des Allan Grey
AÑO: 1932
DURACIÓN: 68 min.
PAÍS: Alemania
DIRECTOR: Carl Theodor Dreyer
GUIÓN: Carl Theodor Dreyer & Christen Jul (Novela: Sheridan Le Fanu)
MÚSICA: Wolfgang Zeller
FOTOGRAFÍA: Rudolph Maté (B&W)
REPARTO : Julian West, Sybille Schmitz, Henriette Gérard, Jan Hieronimko, Maurice Schutz, Rena Mandel
PRODUCTORA Coproducción Alemania-Francia
GÉNERO: Terror. Sobrenatural. Vampiros


Sin lugar a dudas la figura del vampiro es una de las más atractivas en la cultura popular, sobre todo si tomamos en cuenta que esta tomo mayor fuerza en Europa allá por el siglo XVII (etapa del Renacimiento) donde aspectos como la peste negra (epidemia viral) azotaba a la sociedad acabando con casi 300 mil personas, motivo por el cual y en desesperación por encontrar una explicación racional, la superstición tomo un papel relevante.

Por tal motivo y como no había más fosas para enterrar los cuerpos de los que morían diariamente, los encargados de esta labor tenían que abrir las que estaban ocupadas para enterrar ahí mismo a los nuevos huéspedes. Esto significaba que los muertos y los vivos se verían por primera vez cara a cara (en esa epoca profanar las tumbas era un pecado por lo que el hombre no conocía el proceso de descomposición de los cuerpos, ni las autopsias) lo que provocaba gran terror, pues los cuerpos que veían los hombres  mostraban crecimiento de uñas y pelo, asi como sangre en la boca.

Por este motivo se tomo como explicación  que todos los males eran obra del Demonio, representados a través de los muertos vivientes, los Vampiros. Con el pasar de los siglos la figura del Vampiro se transformo y sirvió de inspiración para crear obras literarias como Drácula del ya mítico Bram Stoker, asi como infinidad de cintas que cuentan como protagonista a la figura del vampiro.

Ahora bien y como en esta fecha no pueden faltar cintas de vampiros para degustar, que mejor que revisar un título no muy conocido pero no por eso menos interesante, la cinta en cuestion es Vampyr, film que rosa corrientes como el expresionismo alemán y el surrealismo en su apartado visual, motivo por el cual se vuelve toda una propuesta plástica en toda la extensión de la palabra.

Un joven, Allan Grey (Julian West) llega de paso a un desolado poblado, en ese lugar  ubica una casona donde renta un cuarto para descansar, sin embargo extrañas sombras y terribles ruidos acechan su descanso, por lo que decide investigar estos espantosos acontecimientos solo para descubrir que en ese lugar existe un monstruo, una anciana que ronda por las noches convirtiéndose en vampiro.

Básicamente esta es la sencilla historia de Vampyr, sin embargo su visionado no es nada sencillo ni mucho menos, ya que la cinta cuenta un guión el cual esta estructurado de tal manera que en ocasiones da la impresión que le faltan cosas que decir, por lo que percibiremos en ocasiones trompicones en el ritmo de la misma. Sin embargo considero que este aspecto más que una carencia narrativa, significa una verdadera propuesta plástica para hacer del film una obra diferente, ya que incluso el director deja que las inquietantes imágenes hablen más que los escasos diálogos que son presentados.

Por tal motivo la narración nos remite directamente al plano onírico, donde las imágenes pueden no tener sentido alguno si queremos examinarlas en un plano terrenal, pero dicen más cuando estas se conectan directamente a nuestro inconsciente, donde nuestras carencias, temores o incluso añoranzas se nos presentan sin concesiones, para recordarnos que el ser humano es más que un simple saco de carne y huesos, como sucediera también en aquella obra maestra del surrealismo llamada Un Perro Andaluz (Luis Buñuel, Salvador Dalí, 1929).

Es por eso que el  film de Dreyer se despoja de recursos pueriles para ensalzar un relato  que no lo necesita, como podría ser la utilización de música estridente en ciertos pasajes de la historia, imágenes grotescas y un sin fin de etc. para causar terror en el presente, por lo que opta por que el propio espectador interprete de acuerdo a su experiencia personal cada una de las perturbadoras y enigmáticas imágenes que rondan durante toda la historia, como son sombras que caminan por los recovecos de los cuartos para encontrarse después con su dueño, un extraño hombre en una balsa que asemeja más a la figura de la huesuda o el impactante desprendimiento de alma de nuestro protagonista, el cual se da cuenta que ha muerto al observar su cuerpo dentro de un ataúd.

Asi mismo, el guión nos guía un poco con la inserción de algunos textos como si de una película muda se tratara (en algunos fragmentos del film hay ausencia de sonido) para explicarnos también el origen y las desgracias que causa la Bruja Vampiro (Henriette Gérard), definiciones que se tornan muy científicas, como las que explico casi al principio.

Incluso el que esto escribe considera que un punto neurálgico en el film es el de representar a la amenaza en el sexo femenino, ya que esto de muchas formas rompe varios paradigmas en lo que se refiere a cintas de vampiros, pues la figura de este recaía siempre en la figura masculina y lo que esto representaba.

Pero sin lugar a dudas lo más exquisito del film es su apartado visual, el cual esta cargado de inquietantes atmósferas y unas tomas y encuadres adelantados a su época, los cuales incluso se perciben bastante efectivos aun en la actualidad.

 Por tal motivo recomiendo de sobremanera revisar Vampyr de Carl Theodor Dreyer, pues esta se aleja de los cánones narrativos y visuales del vampiro con pelo engomado, capa y sombrero que nos regalo por primera vez Tod Browning con su Drácula (1931) el cual tenía como motivación saciar su apetito sexual y alimenticio seduciendo a hermosas jóvenes vírgenes, asi como una constante en los aspectos estilísticos y narrativos que llegaría a su fin hasta finales de los años ochentas, y en donde infinidad de actores le darían vida a este inquietante ser como Bela Lugosi, Christopher Lee, Frank Langella o Aldo Monti, por nombrar algunos.

publicado por: Jorge Jiménez